Creatina
Bases fisiológicas
El monohidrato de creatina es uno de los suplementos dietéticos más investigados y eficaces (Antonio et al., 2021). La creatina es una molécula nitrogenada sintetizada endógenamente a partir de arginina, glicina y metionina, principalmente en hígado, riñón y cerebro (Wyss & Kaddurah-Daouk, 2000), por lo que se la considera un nutriente no esencial (Persky et al., 2003).
Además, puede obtenerse mediante el consumo de carnes rojas y mariscos (~5 g/kg de alimento) o a través de suplementos comerciales (Persky et al., 2003; Kreider et al., 2022).
Nuevos hallazgos: creatina y cerebro
Existe un creciente interés en las aplicaciones de la creatina para la salud y función cerebral (Forbes et al., 2022). El cerebro utiliza cerca del 20% del gasto energético en reposo y depende de un suministro constante de ATP. La importancia de la creatina se evidencia en los síndromes de deficiencia, caracterizados por alteraciones neurológicas y cognitivas (Stöckler et al., 1994).
Si bien el cerebro puede sintetizar creatina y captar creatina circulante, su capacidad de absorción es limitada, con incrementos cercanos al 6% tras la suplementación (Braissant et al., 2007; Dolan et al., 2018; Fernandes-Pires & Braissant, 2022). Se ha propuesto que dosis altas y sostenidas podrían ser necesarias para lograr efectos funcionales, aunque faltan estudios dosis-respuesta.
Beneficios cognitivos
La suplementación con creatina puede mejorar ciertas medidas de cognición, particularmente la memoria en adultos mayores (Forbes et al., 2022; Prokopidis et al., 2023a). Asimismo, podría ayudar a mantener el rendimiento cognitivo en situaciones de estrés fisiológico como el ejercicio intenso o la privación del sueño.
Lesión cerebral traumática
Tras una LCT se observa una disminución del contenido de creatina cerebral (Vagnozzi et al., 2013), asociada a la magnitud de impactos repetidos en la cabeza (Alosco et al., 2020). La suplementación con creatina ha mostrado efectos neuroprotectores en modelos animales (Sullivan et al., 2000). En estudios abiertos en humanos, la administración de creatina (0,4 g/kg/día) durante seis meses mejoró variables cognitivas y funcionales en niños y adolescentes con conmoción cerebral (Sakellaris et al., 2006; 2008).
Trastornos depresivos y enfermedades neurodegenerativas
La creatina ha mostrado reducir síntomas depresivos y de ansiedad en poblaciones pequeñas (Hellem et al., 2015; Kious et al., 2019), posiblemente mediante efectos sobre la bioenergética cerebral, BDNF y estrés oxidativo (Cunha et al., 2018). No obstante, en enfermedades neurodegenerativas los resultados en humanos son mixtos y aún insuficientes para establecer recomendaciones firmes (Forbes et al., 2022).
Lic. Andrea Rosso
Nutricionista
INFORMACION EXTRAÍDA DE :
- Candow, D. G., & Forbes, S. C. (2023). Suplementación con creatina: nuevos hallazgos y perspectivas en la salud ósea y cerebral (Sports Science Exchange, Vol. 36, No. 240). Global Sports Science Institute LatAm. https://www.gssilatam.org/prod/s3fs-public/2025-03/sse_240-suplementacion_con_creatina.pdf
